Telepatia, poder mental

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https://youtu.be/eom57BC4Z2Y

La telepatía, a través del poder mental es una capacidad olvidada. Debemos entender que estamos emitiendo y recibiendo ondas en todo instante, somos una gran central electromagnética y aunque ello encierra un vasto potencial, para la inmensa mayoría de seres humanos este hecho todavía pasa totalmente desapercibido.

Aun así, en nuestra vida ordinaria y a poco que reflexionemos en nuestro pasado, podremos observar distintas experiencias que atestiguan esta evidencia sin que a menudo la comprendamos.

Sois muy numerosas las personas que me escribís contándome experiencias que desde el punto de vista del raciocinio o el sentido común os parecen increíble haberlas vivido, sin embargo tenéis la demostración de lo acontecido y eso os deja confundidos y perplejos, porque vuestra mente racional no acierta a explicarlo.

Hemos de comprender que a día de hoy la ciencia ni siquiera posee un mínimo conocimiento de los enormes poderes de la mente humana y de su interacción con las otras mentes.

Sabemos por propia experiencia que en menor o mayor medida casi todas las personas hemos constatado que no dominamos nuestra esfera mental y que existen infinidad de sucesos que se escapan a nuestra comprensión. A pesar de ello, en nuestro lenguaje coloquial solemos decir frecuentemente al recibir una llamada telefónica de un amigo, vaya, has tenido telepatía, precisamente ahora mismo estaba pensando en ti.

Te has planteado alguna vez, donde van tus pensamientos? Sabemos que estos por no ser de orden físico no están restringidos a las limitaciones de la materia densa, pero sabes realmente que trayectoria sigue cada una de tus creaciones mentales.

Del mismo modo que en el video del inconsciente colectivo hablamos de la suma de pensamientos de la humanidad creaban una gran mente global, también existen determinadas corrientes de pensamiento en forma de ondas a las que nos conectamos en función de nuestra vibración o afinidad vibratoria con cada una de ellas.

Para ponerte un sencillo ejemplo vendrían a ser como grandes autopistas que recogen el sumatorio de ideas sobre determinada materia y todo aquel ser que vibra en sintonía con esa frecuencia termina conectando con ella.

Cada uno de nuestros pensamientos crea una nueva autopista o se añade a una autopista ya existente en la cual esas creaciones mentales se retroalimentan, creando un flujo constante de idas y venidas.

De igual forma que existen estas corrientes energéticas colextivas, también existen otras de índole personal cuando están dirigidas a una persona en concreto.

En función de la conexión o vínculo emocional entre los seres humanos esa energía es más o menos fluida, o dicho en otros términos más fácilmente se produce la comunicación entre las mentes.

Hoy en día a nivel científico sabemos que la transmisión telepática existe pero no sabemos interpretarla  y mucho menos explicarla.

Uno de los más recientes estudios en este maravilloso campo del conocimiento se realizo hace 3 años en la Universidad de Washington en los estados unidos.

¿Cómo se llevó a cabo el experimento? Al participante «A» se le mostraba la imagen, por ejemplo, de un perro. A continuación, el participante «B» le enviaba una pregunta que pudiese responder con «sí» o «no», como «¿puede volar?». Y aquí viene lo interesante: con sólo mirar hacia una bombilla verde o roja, dependiendo de si la respuesta era afirmativa o negativa, el primer sujeto enviaba una señal directa al cerebro del segundo, que de este modo podía averiguar qué objeto estaba observando su compañero.

Los resultados fueron impresionantes: el participante «B» pudo adivinar la respuesta correcta en nada menos que un 72% de los casos. El éxito ha impulsado a los autores del estudio a continuar trabajando para perfeccionar el sistema y encontrar fórmulas que permitan enviar mensajes más complejos en los que poder profundizar en los mensajes telepáticos.

Si comprendemos que esta es una capacidad innata que no debemos adquirir sino desarrollar, la siguiente pregunta sería, ¿qué podemos hacer para entrenar nuestra mente a potenciar este poder que poseemos?

En primer lugar debemos entender que si esta facultad es innata solo debemos recuperar nuestra conexión natural con ella. Si los seres humanos creemos que esto es mera fantasía es simplemente por la desconexión ya no tan solo con nuestra propia esencia, sino por lo alejados que nos encontramos de toda la naturaleza y de nuestra relación con los demás seres vivos.

A nivel mundial existen cientos de personas que realizan esta comunicación entre especies y que dan buena prueba de la interconexión existente entre el mundo animal y el humano a través de comunicaciones telepáticas.

Una de las más sorprendentes revelaciones que nos demuestran estos experimentos es que la mayoría de las especies animales captan muy fácilmente nuestras señales energéticas, a pesar de que nosotros no tengamos ni la más mínima idea de lo que ellos nos están transmitiendo.

Uno de los más claros ejemplos de ello lo puedes comprobar en la psicología canina, pues cualquier adiestrador de perros sabe muy bien que ellos se conectan a las emociones que sienten sus dueños y que en la medida que más tranquilos y relajados están ellos, también lo estarán sus animales.

Te repito por tanto que tú ya está emitiendo y recibiendo ondas en todo instante y que lo único que debes hacer es tomar control de ello para actuar en consecuencia.

Estas son algunas pautas que te ayudarán a entrenarte:

  • Ten presente que el organismo físico es sólo el instrumento que utilizas en la materia densa y que mientras más focalices la atención en tu cuerpo, más problemas tendrás para captar las energía sutiles.

Por ello es fundamental no sobrecargar tu organismo con comidas pesadas y antinaturales, mantenerlo hidratado y descansar lo suficiente.

 

  • Toma conciencia de tu energía mental y emocional. Estás emitiendo ondas vibratorias en base a la calidad de tus pensamientos y tus emociones. En la medida que comprendas esto y te entrenes a conciencia, cada vez te resultará más sencillo estar atento a las comunicaciones que recibes a nivel mental.

 

  • ¿Cuantos pensamientos recibes a diario que tu no has elegido conscientemente?

 

  • ¿Recuerdas cuando te hablé de las autopistas mentales, pues seguro que te has conectado a una de ellas sin que sea la dirección que quieras seguir.

 

  • Aprender a distinguir los pensamientos propios y conscientes de los que no lo son pero seguimos por no dominar nuestra mente, es uno de los puntos prioritarios y en los cursos mis alumnos suelen decirme que constituye uno de los mayores obstáculos para su mejora.

 

  • Aprende también el arte de la focalización. Por cuánto tiempo eres capaz de mantener enfocado tu pensamiento en una persona o en un objeto?

 

Logras mantener la concentración o por el contrario fácilmente tu pensamiento corre alocado de una idea a otra?

También resulta muy importante en esta práctica el aprender a tomar dominio de nuestro estado emocional, puesto que en dependencia de este, los ejercicios resultan eficaces o inútiles.

La fe o creencia en nuestra capacidad redunda en una clarificación de las imágenes mentales y en un estado emocional de confianza y relajación.

Recuerda que toda acción desarrollada bajo estados anímicos negativos no suelen provocar los resultados que esperamos. Por ello lo inteligente antes de realizar cualquier práctica es encontrar primero la paz y quietud interior.

Los ejercicios de respiraciones profundas y calmadas o la práctica de la meditación, son sin lugar a dudas grandes aliados para ayudarte en tus propósitos.

En la cultura oriental el uso de esta facultad está íntimamente ligada al chakra del plexo solar, por lo que el dominio de las emociones es fundamental para potenciarla con éxito.

En tu día a día también puedes entrenarte con otros ejercicios muy sencillos como enviar mensajes telepáticos a personas concretas, dando órdenes específicas como recibir una llamada, voltearse mientras camina por la acera o fijar tu atención en alguien que comparte contigo el transporte público.

Es muy importante saber que en la medida que la otra persona tiene ocupada su mente en desarrollar acciones, más difícil resultará para el emisor que su mensaje sea recibido, pero eso tiene fácil solución y voy a explicarte un sencillo ejercicio que llevo practicando durante años con enorme éxito.

Además con esta práctica podrás ayudar a muchas personas a quienes el diálogo parece no serles en nada útil.

Se trata de enviar mensajes telepáticos en las horas de sueño del receptor. De esta forma la mente analítica no pone impedimentos a las órdenes que recibe y es mucho más sencillo poder inducir a la persona a que realice cambios positivos en su vida que si lo hicieras en estado de plena conciencia.

Con esta práctica es posible ayudar a personas a abandonar hábitos perjudiciales, ayudarlas a tomar decisiones difíciles o estrechar posturas que parecen provocar conflictos.

Como en cualquier disciplina de la vida, la práctica hace al maestro por lo que no debes desanimarte si al inicio no obtienes los resultados que deseas.

Entrénate con disciplina y verás como en poco tiempo vas observando mejoras.

Cultiva buenos pensamientos, expresa amor desde tu corazón y en la medida que lo hagas te resultará mucho más sencillo abrir tu mente a todos los maravillosos poderes innatos que posee y ya sabes que hacerlo es algo que depende única y exclusivamente de ti.

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