¿Qué son los hábitos?

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¿Qué son los hábitos?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La psicología tradicional define los hábitos como comportamientos repetitivos en el tiempo, que en ocasiones acaban ejecutándose  de ordinario a nivel inconsciente, sin intervención de la lógica, el raciocinio o el sentido común. Es decir, son ejecutados de forma mecánica.

Pero precisamente al ser tan repetitivos son los hábitos los que acaban construyendo tu carácter.

Pero, ¿por qué actúas de determinada manera?, ¿qué es lo que hace que hagas unas acciones y descartes otras? En todo lo que haces, siempre necesitas una motivación. De forma general, los seres humanos tenemos dos motivaciones básicas: lograr un beneficio o evitar una pérdida y todas tus decisiones y actos están basados en ello.

Cuando tomamos decisiones, en ocasiones son instintivas y en otras son estudiadas y analizadas con detalle. Si estás en tu casa y se produce un incendio que no puedes controlar, tu decisión y reacción inmediata es abandonarla para no morir quemado, no piensas sólo actúas. Pero si te presentan un negocio o buscas un empleo, la acción no es tan inmediata, pues en mayor o menor medida lo estudiarás para ver si te encaja, quieres dinero y ese es el beneficio que obtendrás.

En la psicología de marketing decimos que toda acción se toma emocionalmente al instante y posteriormente buscamos la argumentación racional que la justifique. Pero sea en cualquier nivel, todas tus decisiones y las acciones que le siguen, están encaminadas al logro de beneficio/placer o evitar una pérdida o dolor.

El ser humano común dista mucho de tener control sobre su propia existencia incluso en actos cotidianos, como pueden ser el control sobre los pensamientos, la alimentación, el tabaco o la bebida. Nos autoproclamamos seres inteligentes pero somos la única especie del planeta contraria a su propia naturaleza a sabiendas que le perjudicamos. Es decir, tenemos hábitos que no son favorables.

Existen diversos tipos de hábitos y los podemos definir entre los meramente físicos, tales como cruzar las piernas de determinada forma, mordernos las uñas o la gesticulación que hacemos cuando mantenemos una conversación; los sociales o conductuales como el saludar a las personas de determinada forma, el comer a determinada hora, ver televisión, el seguir siempre la misma ruta cuando vamos a trabajar, etc.

Eres esclavo de tus hábitos, una vez que los dejas entrar, no suelen marcharse. Si los hábitos que tienes te benefician, estás actuando de forma inteligente, pero ¿mantienes algunos que son negativos para ti? ¿están favoreciendo tus objetivos en la vida? ¿no es absurdo seguir realizando acciones que vayan en tu contra, sólo porque en el pasado creíste que te convenían y actuaste repetidamente en consecuencia? ¿Puedes replantearte si esas acciones son adecuadas para ti en este momento?

Un hábito de por sí no puede eliminarse, pero si puedes sustituirlo por otro. A efectos prácticos sabemos que existen determinados ejercicios con los cuales es posible transformar la actividad neuronal de la mente creando una nueva programación, sustituyendo los comportamientos adquiridos por otros nuevos de naturaleza opuesta a estos. Uno de los más usuales y efectivos es el sistema de la repetición espaciada, instalando el nuevo hábito con el seguimiento de veintiún días, pues en este período de tiempo, la mente efectúa un cambio de rumbo adaptándose a lo que constituirá el nuevo hábito.

También con el tapping he logrado grandes resultados y de forma más rápida, para abandonar cualquier hábito negativo. Si entendemos que el origen del hábito no es algo innato, sino adquirido a través de las repeticiones, del mismo modo podremos efectuar la labor desalojo e incorporación de nuevas habilidades. Este sistema es especialmente efectivo cuando incidimos sobre los hábitos físicos a los cuales imponemos nuestra fuerza de voluntad.

Como ejemplo de hábito perjudicial,  sabes que muchas personas, cuando se sienten tensos o con ansiedad, tienden a buscar la solución en el exterior y a recurrir en muchas ocasiones a fármacos, auto-medicándose sin resolver las causas en los planos internos donde se originan estas. Ese es otro hábito de muchas personas y como muchos de ellos, no soluciona tus problemas, simplemente les pone un parche temporal.

Para lograr cambios en tu realidad debes cambiar, tanto hábitos, como creencias, pero ¿tú eres del tipo de personas que se resiste a los cambios?

Si tu respuesta es no, enhorabuena, tú fluyes con la vida. Si tu respuesta es sí, tengo dos cosas que decirte: la primera que tienes un problema y la segunda que el problema tiene solución.

Analiza que hábitos deseas cambiar y no dependas de ellos, sino que ellos dependan de ti.

                                                        

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