No existe la suerte, ni la casualidad

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Te digo que no existe la suerte porque toda nuestra experiencia es el resultado de nuestro estado de conciencia, tanto individual como colectivo. Como la focalización del ser humano suele estar depositada en la observación de la realidad y nuestro punto de atención modifica nuestro estado energético o vibracional, este finalmente termina condicionando nuestras experiencias creando resultados similares.

Este es el motivo fundamental por el cual las experiencias de la mayoría de las personas no suelen variar en grado sumo por más que pasen los años y por más cambios que uno realice en la esfera externa.

Tal y como te comentaba al inicio del vídeo a lo largo de los años he tenido clientes que han cambiado de pareja sentimental, han cambiado de negocio e incluso se han mudado a otro país, pero su vida sigue en un bucle ofreciendo los mismos resultados insatisfactorios.

Podría ponerte cientos de ejemplos tanto del ámbito personal como empresarial, pero hoy quiero relatarte una historia que viví con una de mis alumnas, que te ayudará a comprender plenamente esta temática. Debes saber que siempre que comento un caso real lo hago con el consentimiento de la persona y salvaguardando siempre su anonimato.

Hace unos años una abogada que hizo uno de mis programas de desarrollo personal, me contaba que no entendía que estaba ocurriendo en su vida sentimental, no podía entender como era posible que tuviera tanta mala suerte con los hombres, pues se consideraba a si misma atractiva físicamente, con excelentes virtudes tanto personales como profesionales y con predisposición para entregar amor a sus parejas, pero estaba entrando ya rondando los cuarenta y no había manera de encontrar al hombre que compartiera su vida con ella.

Me explicó que a lo largo de su vida había tenido hasta 5 parejas estables, que todo empezaba bien, pero que llegados a un punto de la relación ellos empezaban a tomar distancia y finalmente la abandonaban. Con los años esto había creado una frustración enorme en esta chica que además ya la condicionaba para cada nueva persona que conocía y que en muchos casos ya no iniciaba la relación por el miedo a pasar por lo mismo una vez más. Además y debido a su edad también experimentaba el miedo de no poder ser madre si tenia que esperar más tiempo.

Era evidente que la realidad que había experimentado era la de abandono, pero mi trabajo para ayudarla no se centró en lo que ocurría ni mucho menos en lo que había ocurrido.

Dejamos de mirar hacia afuera y nos centramos en la esfera interior o como a mí me gusta llamarla, en el mundo invisible, nos centramos en sus pensamientos y en sus emociones.

Como quiera que su realidad le disgustaba y su punto de atención seguía estando ahí, su vibración energética o su punto de atracción también atraía lo similar y a pesar de que sus novios eran todos diferentes en cuanto a físico, carácter, nivel cultural, económico y hasta nacionalidad, todos finalmente actuaban igual con ella. Terminaban
dejando la relación.

No fue demasiado difícil para mí, que aceptara que si había una experiencia que se repetía en su vida, era como consecuencia de que también había un patrón interno que causaba esas experiencias. La mayoría de las personas que han trabajado su desarrollo personal y han realizado procesos de autodescubrimiento ya comprenden esto
perfectamente, pero la dificultad estribaba en el hecho de hallar cuál era el patrón o patrones limitantes que habíamos de erradicar.

Encontramos varios, pero voy a hacerte un resumen rápido.

El primero de todos y el más superficial era la sensación de abandono. Obviamente la experiencia había provocado esa emoción y la emoción a su vez creaba el caldo de cultivo para que la experiencia volviera a suceder., ya que al fijar su atención en ella, se retroalimentaba.

El segundo patrón que encontramos tras profundizar en sus convicciones y estados emocionales predominantes fue la falta de merecimiento y aceptación de si misma.

En su niñez y en su juventud había experimentado mucho rechazo tanto por parte de algunos de sus familiares, como de sus primeros compañeros de colegio. Ello le sirvió de estímulo para posteriormente demostrar su valía y obtener la carrera de derecho, pero en su fuero interno seguía teniendo esa sensación de que siempre tenía que demostrar ante los demás y que correspondía a un sentimiento de falta de aceptación. Esta carencia a su vez había producido que a pesar de que en su vida personal y profesional había logrado muchos de sus objetivos, inconscientemente seguía albergando la sensación de no merecer las cosas, la sensación de que los demás no me aceptan, la sensación de que
no valgo lo suficiente, la sensación de no merezco lo que deseo.

Como puedes comprender estos patrones se alojan en la parte subconsciente y el hecho de tener un buen nivel intelectual y actuar con sentido común, no es impedimento para que estos aspectos estén boicoteando nuestra vida, puesto que operan sutilmente en la esfera más profunda de la mente y nunca en la parte lógica o racional.

Cuando trabajamos su aceptación personal, elevamos su nivel de empoderamiento y conseguimos la convicción auténtica de su merecimiento de todo lo bueno que pudiera desear, de manera paulatina experimentó un
incremento de su energía vital y aunque no había ninguna pareja a la vista ya empezó a vislumbrar su futuro amoroso desde otra óptica.

Cuando ella comprendió que ese rechazo interno estaba provocando también el rechazo de los demás, entonces pudimos realizar la sanación emocional y por supuesto la eliminación del bloqueo o patrón limitador.

¿Sabes que ocurrió tan sólo unos meses más tarde?

Pues que encontró al que a día de hoy es su marido y con el que años después ha tenido 2 hijos maravillosos. ¿Acaso crees que es casualidad o que cambió la suerte?

Yo estoy plenamente convencido que no, porque a lo largo de los años he experimentado en mi mismo y con mis alumnos estos maravillosos cambios que siempre suceden cuando nosotros, decidimos cambiar internamente, cuando nosotros decidimos eliminar nuestros viejas creencias y emociones negativas que nos atan a una rueda de mediocridad, cuando nosotros nos elevamos en conciencia y asumimos que tenemos el don del libre albedrío para experimentar nuestros deseos en la realidad física, sabiendo que absolutamente todo lo que manifestamos no es sino
el reflejo de nuestro propio Ser.

No importa que cambies los acciones externas porque sino has limpiado tu jardín interior, nada cambiará. Por más cambios externos que hagas, por más lejos que vayas, sigues llevándote a ti mismo a cuestas en todo instante.

Medita, reflexiona, Interioriza, halla el silencio interior y escucha la sabiduría de tu alma. Tú eres creador y poderoso, nadie puede negarte nada, excepto tú mismo. Elimina ahora mismo y para siempre de tu lenguaje palabras caducas como suerte, azar o casualidad.

Este vasto universo está regido por leyes y en la medida que fluyes con ellas, tu vida también fluye de forma armoniosa.

No busques fuera las soluciones, sé plenamente consciente de lo que alberga tu mente y tu corazón para lograr tus propósitos y verás transformarse tu vida. Da el primer paso ahora, no esperes a mañana y recuerda que hacerlo depende única y exclusivamente de ti.

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Una respuesta

  1. Carlos R. Felicita

    Woooow es sorprendente Alex, poco a poco también he comprobado aquello q cambiando tu interior cambia tu exterior. Gracias

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