EL HÁBITO DE LA CRÍTICA A LOS DEMÁS

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Tanto el juicio, como la crítica a los demás, es algo tan frecuente en las personas que la mayoría de ellas han llegado a constituir un hábito con este comportamiento que resulta tan negativo.

En nuestras conversaciones con las demás personas, pretendemos de forma natural que nos traten con educación y respeto, pero no llegamos a ser conscientes de la infinidad de ocasiones en las que nosotros no lo somos. 

Es muy sencillo quejarse y criticar, no se necesita ninguna virtud, don, ni habilidad para ello. En cambio para erradicar estas conductas deberás tener autodominio mental y emocional, que no es algo muy extendido. Por tanto, no esperes tener un gran avance en tu desarrollo personal si mantienes esta actitud en tu vida.

En otros posts ya te he hablado de la vinculación tan estrecha que existe entre lo que verbalizas y tu éxito personal y por ello te hago la siguiente pregunta: ¿Qué beneficio existe en criticar a otra persona?

En este ámbito ocurre igual que con las guerras, tanto vencedor, como vencido salen dañados. Si nuestra intención al exponer un razonamiento es el elevar la conciencia o mejorar la vida del otro individuo, (basándonos en nuestra limitada perspectiva), aun podría justificarse esta actitud, pero es evidente que en la mayor parte de las ocasiones esa no es la motivación con la que efectuamos las críticas a los demás.

Recuerdo una frase maravillosa del maestro de las relaciones humanas Dale Carnegie, quien decía: “Si quieres miel no le des puntapíes a la colmena” y es de tremenda importancia en las relaciones con los demás seres humanos.

Aun cuando no exista una intención de causar daño a la persona criticada, esta actitud debe ser erradicada de tu quehacer cotidiano, porque tú como emisor estarás cargando tu campo mental y emocional de aquello que precisamente detestas en los otros. ¿Recuerdas el dicho popular de Dime de que presumes y te diré de que careces? Pues eso es de forma habitual lo que ocurre cuando criticas a los demás, ya que al enfocarte en circunstancias o defectos concretos los estás atrayendo a tu experiencia de forma inconsciente.

Si analizas con detalle estas actitudes, también podrás observar que quien tiene el hábito de la crítica, no la tolera en absoluto cuando él es el destinatario.

Si tomas conciencia de que cada uno de nosotros bastante trabajo tiene con automejorarse y autosuperarse, no perderás tiempo ni energías en algo tan absurdo como las críticas a los demás, que en nada te beneficia. 

Es importante darse cuenta si tenemos esta conducta, ya que es la vía de entrada de otros hábitos tan perniciosos o más, que pueden conducir nuestra vida a un círculo vicioso de negatividades. Quien critica a los demás continuamente no vive en paz y armonía y esta conducta es la exteriorización de la agitación interna en la que se encuentra.

A continuación te muestro una serie de pautas con las que puedes transformar este hábito que te aleja de tu éxito personal y tu equilibrio interno:

* Acostúmbrate a ver lo bueno en los demás.

En todo existe una parte positiva, depende de ti ver la luz o incrementar las sombras. Por mucho que te cueste al inicio, si te acostumbras a focalizarte en lo bueno que tiene cada persona y situación, también esa tendencia se incorporará a tu interior.

* Ver el bosque desde el otro lado.

Todos y cada uno de nosotros sólo podemos percibir las cosas desde nuestro punto de vista y este es siempre limitado. Nadie tiene una visión y una comprensión absoluta, por ello es bueno intentar ponernos en lugar de la otra persona antes de lanzar críticas por su actitud. Cada persona actúa en base a su nivel de conciencia y si criticas a quien consideras que tiene menos que tú, estarás poniéndote a la altura del criticado.

* Cuenta hasta 3 antes de hablar

Existen ocasiones en las que la crítica surge como respuesta a la que nos han efectuado. De esta forma muchas personas se ensarzan en discusiones dialécticas absurdas con el consiguiente “y tú más”. Toma control de la situación y no caigas en provocaciones ni insultos, pues quien los emite es precisamente lo que busca. Si te mantienes equilibrado, podrás responder sin perder tu dominio de la situación.

* Pide disculpas si alguien ha sido blanco de tus críticas

El perdón libera tanto al ofensor como al ofendido y cuando es realmente sincero, te ofrece una gran oportunidad de crecimiento en tu vida y siempre es mejor ganar amigos que crear enemistades.

 

 

 

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