Claves entre el éxito y el fracaso

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A pesar de que muchos creen que se debe a la suerte, estoy firmemente convencido que entre el éxito y el fracaso existen unas claves que hacen que la balanza se incline hacia uno u otro lado. Seguro que has escuchado muchas veces que el éxito y el fracaso son las 2 caras de la misma moneda. También el refranero nos dice que “La riqueza crea más riqueza y la pobreza más pobreza”. ¡ Y que cierto es! . y aunque este dicho de seguir atrayendo más de lo que tienes puede aplicarse a todos los demás aspectos de tu vida, es en la prosperidad donde más puedes apreciarlo.

Sin duda hay muchos factores que influyen en ello, pero por encima de todos, he comprobado a lo largo de los años que entre ricos y pobres hay 2 diferencias fundamentales: Lo que piensan y lo que hacen.

Las personas de mente pobre y perdedora dirán que los ganadores actúan y piensan así porque tienen éxito, pero la realidad es que precisamente tienen éxito porque piensas y actúan así. Los que logran el éxito tienen una mentalidad ganadora y no posponen las cosas, sino que actúan con decisión, mientras que los fracasados siempre tienen miedos, dudas, prejuicios y dejan todo para mañana, esperando que un milagro cambie sus vidas.

Tú tienes en tu mano el poder lograr lo que deseas, pero para ello debes cambiar tu mente y tus actos. No esperes tener lo que quieres sino cambias tu forma de pensar y tu forma de actuar.

Aunque creas que las personas se mueven por el sentido común, te aseguro que la mayoría no lo hacen, en cambio son dominados por sus emociones limitantes que les cortan sus alas y los mantienen atados sin demasiados avances en sus vidas.

Es muy triste comprobar que la mayoría de personas sólo ven “pasar los días” porque creen que no tienen poder para lograr sus sueños. Pero te aseguro que llevo muchos años ayudando a las personas a lograr estos cambios y sé lo poderosos que son y como llevarlos a cabo, por ello te digo con absoluta firmeza que la vida que deseas está mucho más cerca de lo que crees, si tú tienes la valentía de cambiar y te atreves a dar el primer paso.

Si realmente eres una persona comprometida con tu propio futuro y ya estás harta de esperar que las cosas pasen y quieres tomar acción, debes antes tomar decisiones irrevocables. Por mi actividad profesional veo a diario como muchas personas con tremendo potencial malgastan sus vidas por miedo, dilación o falta de persistencia. Evitar todos estos aspectos son prioritarios para el cambio, pero el primero de todos los cambios nace en tu mente y por ello debes empezar a modificar tus creencias.

Se anima mucho a las personas a actuar y es obvio que haciendo lo mismo que haces hoy, seguirás obteniendo los mismo resultados en el futuro. Pero también debes transformar tu forma de ver las cosas, tus creencias y la percepción que tienes acerca de ti mismo. Si sigues con la misma mentalidad que la actual, también seguirás cosechando idénticos resultados y esta parte es crucial y produce también la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Esta parte es la que más cuesta de modificar en las personas. Te pondré un ejemplo, casi todas las personas que he tratado en mi vida entienden estos conceptos, una gran mayoría incluso está de acuerdo en que debe realizar esos cambios, pero lo que ocurre en la práctica es que en realidad sólo un pequeño porcentaje de esa gente es la que lo hace. Esa vuelve a ser la diferencia entre el éxito y el fracaso, entre ganar o perder, entre aprovechar la vida o simplemente pasar por ella o sobrevivir.

¿Sabes cuál es otra de las grandes diferencias? Pues que para los que logran el éxito en lo que se proponen, no es algo negociable. Se lo han propuesto como máxima prioridad y van a por ello con todas sus consecuencias. No se cuestionan y caminan con paso firme hacia sus objetivos y metas.

Tampoco creas que los que logran triunfar y alcanzar el éxito nunca han fracasado. El verdadero triunfo viene de caer y levantarse y ahí también se diferencia la mentalidad y actitud de unos a otros. Mientras el ganador lo vuelve a intentar una y otra vez, el fracasado piensa: ¿para qué? “ya lo probé” “no me funcionó” “es muy difícil” “hay que tener suerte”, “más adelante lo haré”…

¿Te suenan estas excusas?

Si quieres convertirte en la mejor versión de ti mismo, da el primer paso y trabaja por tus metas y ya sabes de sobra que si además quieres que te acompañe en ese proceso, puedes contar conmigo para que juntos creemos tu plan de acción.

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